Educación vs. Pobreza.



Hace algunos años conversando con alguien me comentaba que la educación no te saca de la pobreza... Yo tengo dos maestrías y sigo siendo pobre... Me decía.


Pensé mucho a cerca de ello. Es cierto hay incontables personas muy bien preparadas que no ejercen su profesión, no por falta de empeño sino porque simplemente no encuentran un empleo y se ven forzados a tomar otros empleos que no son necesariamente afines a su carrera o vocación.


Como comentaba en mi post anterior (puedes leerlo aquí), estamos en medio de una nueva revolución, la cual es vertiginosa y exige que evolucionemos rápidamente en el ámbito profesional.


Si esto es cierto, y lo es. Entonces las generaciones actuales ya no podrán darse el lujo de tener una "carrera" para toda la vida. Al contrario, pudiera ser que en unos años te dediques a x profesión y luego, una vez que esta profesión evolucione necesites reinventarte.


Pero volviendo a la premisa inicial.


> Yo tengo dos maestrías y sigo siendo pobre...


Si bien es verdad que la educación no es una receta mágica que elimina la pobreza de la noche a la mañana, también es cierto que sí te da las armas necesarias para combatirla.


Una persona con dos maestrías tiene una ventaja mucho mayor que una persona que apenas termino su educación básica. Y una persona que termino su educación básica tiene una ventaja mayor que otra que no sabe siquiera leer.


La educación no es garantía


Tener un título universitario, maestrías o doctorados no es garantía de riqueza, es más, ni siquiera es garantía de estabilidad laboral. Y menos en América Latina... mucho menos en estos tiempos de pandemia, crisis económica, guerras comerciales, violencia, etc.


Lo que en realidad queremos obtener son habilidades, no papeles. Las buenas compañías no están muy interesadas en donde estudiaste (obviamente sí eres médico, por favor ve a la universidad), más bien están interesadas en el valor que puedes aportar con tus habilidades a la organización.



Cualquiera que haya terminado su universidad y haya tenido la bendición de incorporarse a la fuerza laboral en la rama en la que está preparado sabrá que lo que se aprende en la escuela es solo la punta del iceberg, la experiencia en el mundo real es mucho más cruda. Requiere más que lo que aprendiste en tus prácticas, requiere adaptabilidad y resiliencia.


Entonces, si la universidad no es garantía. ¿Estoy desperdiciando el tiempo? La respuesta depende de cada quién, los humanos somos seres de entorno, nuestro entorno nos define y nos motiva, para bien o para mal. Las universidades son entornos positivos en su mayoría, pero hay que estar conscientes de que no lo son todo.


Hambre por ser mejores


En esta nueva realidad, hyper conectada y con una hyper oferta de productos y servicios, como personas nos diluimos en un oceano de opciones infinito. La única alternativa para no caer en la irrelevancia es mantener el hambre por ser mejores.


Educarse continuamente es la mejor forma de mantenerse competitivo el día de hoy, por eso estamos forjando Iusmus, para poner nuestro granito de arena, para impulsar a quienes sienten esa hambre por ser mejores.


Te invito a te unas a nuestra comunidad en nuestra primera fase, si tienes conocimientos que puedes transmitir a otros y monetizarlos, entonces lee nuestra guía para crear tu curso. El mundo está cambiando muy rápido, para bien o para mal. La oportunidad es hoy.


Luis Cervantes. Fundador






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